Enrique Castillo González

Ha finalizado ya en Acapulco la excelente “temporadita” de los festejos decembrinos. Como cada año (ya es una tradición) oleadas de capitalinos (de la CDMX) se deslizan a este puerto y, ya con los pies en la arena, disfrutan de las últimas horas del año que se va; una semana antes miles de esos tuvieron en esta ciudad puerto la “cena navideña”. Y si, como ya es común, los tiburones políticos y rémoras de esos (también se dicen políticos) se cuelgan medallas por logros estadísticos cuando definitivo es que, el turista de “fin de año” por su propia naturaleza se deja venir a la playa pues huye del frío en el preciso instante que dan comienzo sus vacaciones. Pero…

… Hay un tema que poco se ha tratado, hablamos del enorme negocio que por actos de corrupción, se lleva gigantescas cantidades de “dineros” prácticamente robados, peso por peso, de los más de 15 mil cuartos de hotel de Acapulco, explicó.

La hotelería del puerto paga un impuesto por cada cuarto ocupado, conocido como room/tax ese se va directamente a la Secretaría de Finanzas estatal. Un rápido análisis nos deja saber que, al año ese room/tax ingresa a las arcas estatales casi 90 millones de pesos.

Para ello, desde el 2000 es que existe un “fideicomiso” que antes tuvo nombres como “Oficina de Convenciones y Visitantes” ”Oficina de Promoción de Acapulco” y desde hace 12 años ya es solo “fideicomiso”, werever, se llame “Chana o Juana” el fin sigue siendo el mismo objetivo.

Acá lo interesante es que, el investigar el cómo se administra ese “impuesto” se ha convertido casi en un asunto de “arqueología burocrática”.

De entrada en ningún portal del gobierno estatal muestran cifras o datos. Pero hay más.

Al revisar perfiles y operaciones administrativas del “fideicomiso” nos encontramos con datos como –de los 30 millones anuales 5 se gastan en nóminas y renta de oficinas- va otro –el director de ese “Fideicomiso” no habla inglés (sic) y, además de ocupar esa cartera también aparece como trabajador de la Universidad Pública del Estado. Aquí no termina la opacidad.

Hoteleros y turisteros califican ese “Fideicomiso” como un símil del “Club de Tobi” y ponen datos frente a nuestro “patrullamiento”.

-Cínicamente los “eventos” más importantes que corren con los dineros de ese –Fideicomiso- se desarrollan en el hotel El Cano, estamos hablando del Festival de la Paella, el Festival de Pescados y Mariscos así como otros de menor caballaje-. ¿Por qué escribo “cínicamente”, lea y juzgue, el presidente del multimencionado “Fideicomiso” Pedro Haces, es el gerente general del beneficiado hotel El Cano.

También genera tiquis otro asunto, de buenas a primeras aquella popular “Feria de diciembre” que se montaba en los patios del Centro Internacional Acapulco y que era apoyada con recursos del “Fideicomiso” y a la que, por su excelente ubicación tenían acceso las clases más populares de Acapulco, deja de llevarse en tal lugar, extrañamente una “feria” similar pero con costos al público más elevados, comienza a presentarse en diciembre en el “Dinosaurio Albo” llamado Mundo Imperial.

Regresemos a la premisa que da título a este artículo. Entendemos entonces que, del impuesto (room/tax) que generan esos 15 mil cuartos de hotel (se dice que serían más de 20 mil pero existen “cuartos” de muy bajo nivel) se obtienen casi 90 millones de pesos al año. Un tercio de aquello baja al “fideicomiso” y casi un tercio de esos 5 se va entre sueldos y rentas.

¿Verdad que el tema da para preocuparse?.

En pocos días esperamos respuesta de los órganos de “transparencia” y somos optimistas pues no creemos que nos respondan que respondernos esa información “afectaría a la seguridad nacional” aunque nos preparamos para que, como –escenario base- tengamos carreteadas de opacidad, por ello nosotros tendemos otro escenario -seguir hurgando-.

Considerando la oleada “anticorrupción” que se dejará venir tenemos en lontananza (también conocida como prospectiva) que asuntos tales como “transparencia” y “claridad” ya nos habrán dejado ver “la mer” que se esparció en tal “fideicomiso”.

Último patrullaje.- Harto interés genera en el micro universo turistero de Acapulco el ver juntos, otra vez, a los “licenciados en turismo” ya como un cuerpo colegiado. Como sea, -les compramos el tur-.

Balazo al aire.- La INSEGURIDAD en hoteles de Acapulco va más allá que el “robo en habitaciones” .

Greguería.- Un hotel, bien puede ser una “excelente alcoba” o “un manicomio” y eso nada tiene que ver con “la tarifa”.

Oxímoron.- Un cuarto completo…..de hotel.

Hayku.- Mi nieta Sofía es mi río personal, ¡nunca es la misma! y, siempre es igual.