Destino europeo para el ‘Machín’ y Araujo, mientras el repechaje mundialista en Monterrey pende de un hilo
El panorama del balompié internacional presenta una agenda agitada y llena de contrastes para los próximos meses. Por un lado, la expectativa crece con los seleccionados mexicanos en Europa que ya visualizan su duro camino en las rondas de eliminación directa de la Europa League. Paralelamente, la organización del repechaje intercontinental mundialista que tendrá lugar en nuestro país enfrenta una crisis sin precedentes que amenaza con arruinar el calendario de la FIFA.
La ruta de los mexicanos en Europa
Desde muy temprano el viernes 30 de enero, la atención se centró en el sorteo que definió el destino de Edson Álvarez y Julián Araujo. Hay que recordar que, gracias al cambio de formato en el torneo continental, las escuadras ubicadas entre el noveno y el vigésimo cuarto puesto de la tabla general se tienen que disputar a muerte los ocho boletos disponibles para la siguiente fase.
Tanto el Fenerbahce de Álvarez, que terminó en una discreta decimonovena posición, como el Celtic de Araujo, vigésimo de la clasificación, arrancaron desde el Bombo 2. La suerte dictaminó que el equipo del ‘Machín’ se mida ante un complicado Nottingham Forest de la Premier League, club que cerró en el decimotercer peldaño. Por su parte, el conjunto escocés donde milita Araujo chocará contra el Stuttgart alemán, que finalizó undécimo en la tabla.
Los encuentros de ida de estos intensos playoffs están programados para el próximo 12 de febrero, dejando el duelo de vuelta para el día 19. Una vez que se conozca a los ocho clasificados, se realizará un nuevo sorteo para los Octavos de Final el 20 del mismo mes. A todo este ajetreo deportivo hay que sumarle la incertidumbre sobre el futuro de Edson Álvarez. Su continuidad en Turquía sigue en el aire por la evidente falta de regularidad en el terreno de juego; en el entorno se maneja fuerte la opción de regresar al Ajax, aunque hasta ahora ninguna directiva ha confirmado la operación.
Caos geopolítico y alerta por el repechaje en México
Cambiando radicalmente de escenario y de cara a la actividad internacional en México, la fase previa a la Copa del Mundo corre un grave peligro. La Asociación de Fútbol de Irak (IFA) se encuentra en pláticas de emergencia con la FIFA ante la enorme posibilidad de no poder viajar a la final del torneo de reclasificación, pactada para finales de marzo en suelo regiomontano.
La raíz de este caos es el cierre del espacio aéreo iraquí por “al menos cuatro semanas”, una medida tajante notificada por el Ministerio de Transporte y la aerolínea nacional Iraqi Airways tras el estallido del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán. Semejante bloqueo dejaría a un 40 por ciento del plantel asiático completamente inmovilizado. Para agravar la situación, el director técnico de la selección, el australiano Graham Arnold, está varado en Dubái sin poder reunirse con sus jugadores.
Frente a la cancelación total de los vuelos, la única alternativa real sería un desgastante viaje por carretera de 25 horas cruzando desde Bagdad hasta el norte de Irak para entrar a Turquía. Las autoridades, sin embargo, están a punto de descartar esa ruta por el altísimo riesgo de seguridad que representa para toda la delegación.
Trámites estancados y un futuro incierto
El desastre logístico provocado por la guerra no se limita a las fronteras cerradas, ya que también ha desnudado el gran problema de las visas que lleva tiempo afectando la organización del Mundial. Varios jugadores y miembros del cuerpo técnico de Irak todavía no consiguen los permisos migratorios para ingresar a México o a Estados Unidos. De hecho, la escuadra asiática ya tuvo que abandonar un campamento de entrenamiento que tenían agendado en Houston. Con el cierre de múltiples embajadas en Medio Oriente, sacar una visa mexicana se ha vuelto una misión casi imposible, incluso si los aeropuertos llegaran a operar nuevamente a tiempo.
Irak ya tiene asegurado su lugar en una de las dos finales de este minitorneo de seis equipos y debe enfrentarse al ganador de la llave entre Bolivia y Surinam el próximo 31 de marzo en Monterrey. Irónicamente, si la selección de Irán decide bajarse de la justa mundialista a causa del conflicto armado, los iraquíes son los principales candidatos para tomar su lugar directo al ser el equipo mejor posicionado de las eliminatorias de la Confederación Asiática.
Aunque desde las oficinas de la FIFA se presiona para que el partido se lleve a cabo conforme a lo planeado, fuentes internas de la selección asiática pintan un panorama muy crudo. Aseguran que los miembros del equipo están dispersos por el mundo tratando de prepararse lo mejor posible, pero asumen que jugar el partido bajo estas condiciones se ve muy poco probable. La comunicación con la FIFA se mantiene constante, pero la cantidad de obstáculos es abrumadora y el máximo organismo del fútbol tendrá que tomar una decisión definitiva muy pronto.