Las dos caras del imperio City: el récord mundialista de Haaland y el inesperado regreso de Álex Alcalá a México
El futbol actual nos regala contrastes brutales, sobre todo cuando hablamos de un monstruo como el Manchester City y su red global de equipos. Por un lado, tienes a sus súper estrellas consolidándose como leyendas en pleno Mundial, y por el otro, a chavos que prometían muchísimo pero que terminan topándose con pared en Europa y tienen que armar las maletas de regreso. Es exactamente la radiografía que nos deja esta semana.
En el escenario grande, Erling Haaland sigue demostrando por qué es el referente absoluto del proyecto. Allá en Dallas, el noruego se vistió de héroe en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo para darle a su selección una victoria cardiaca de 2-1 sobre Costa de Marfil. Fue un partido bravísimo. Antonio Nusa había adelantado a los europeos con un zapatazo al ángulo desde los linderos del área antes del descanso, pero los africanos nunca bajaron los brazos. Ghislain Konan ya había avisado con un tiro apenas desviado y Nicolás Pepe también intentó, aunque la defensa tapó a tiempo.
Quien andaba intratable era Amad Diallo: primero sacó una pelota en la línea de gol tras un remate de Torbjorn Heggem y luego, para frustración de los noruegos, armó un jugadón metiéndose al área para clavar el empate. Ya cuando todos olíamos los tiempos extras, Haaland apareció al 86′ para empujar un balón cruzado al fondo de la red y sellar el pase. Con esto, el delantero llegó a 60 goles en apenas 53 partidos internacionales, convirtiéndose en el jugador más rápido en la historia en alcanzar esa cifra. Ahora se les viene un cruce de alarido contra Brasil en octavos, agendado para el domingo 5 de julio a las 21:00 (hora del Reino Unido).
Y para no desentonar con el peso de las potencias en este Mundial, más tarde Francia también amarró su boleto a octavos paseándose en su llave. Los de Didier Deschamps anduvieron en un nivel intratable: Kylian Mbappé abrió el marcador al 45 con un golazo y cerró la cuenta al 74 con otra definición de primer nivel, mientras que Bradley Barcola puso el segundo al 53 para liquidar un trámite bastante disparejo.
Pero mientras los reflectores apuntan a la élite, en las entrañas de la cantera del City la historia es muy distinta. Alejandro ‘Álex’ Alcalá, ese muchacho nacido en Stockton, California, que hace un tiempo nos vendieron como la próxima gran joya del futbol mexicano, decidió dar un volantazo a su carrera. Tras un par de años lidiando con la falta de minutos y problemas serios de adaptación en Inglaterra, el mediocampista de 20 años deja las filas del City Football Group para buscar un lugar real con el Querétaro en la Liga MX.
La verdad es que su paso por el viejo continente se quedó muy corto para las expectativas que había. Alcalá arrancó en el LA Galaxy, donde deslumbró a todos desde muy morro con su técnica. Eso bastó para que el conglomerado del City —que maneja equipos como el Girona, New York City FC, Melbourne City, Palermo y Bolívar— comprara sus derechos en 2020 tras verlo rifarse en torneos juveniles. Sin embargo, la realidad europea le pegó duro. Con la Sub-18 del Manchester City apenas arañó ocho partidos, sumando un gol y una asistencia. Con la Selección Mexicana Sub-20 el panorama no fue muy diferente, registrando apenas dos apariciones. Nunca logró dar ese estirón necesario para consolidarse allá, y ante la sequía de oportunidades, apostó por volver.
Ahora, con su doble nacionalidad mexicoamericana, ya anda en tierras aztecas haciendo pruebas médicas para concretar su fichaje con los Gallos Blancos, un movimiento que el periodista Fabrizio Romano ya confirmó. Alcalá tiene el objetivo claro de dejar atrás la etiqueta de “canterano” y por fin afianzarse en un primer equipo. Él mismo se define como un “10” nato, un jugador creativo. En una plática con Jóvenes Futbolistas MX confesó que su onda es atacar y hacer goles, inspirado desde que tenía siete años en los videos de Ronaldinho. Habrá que ver si el Querétaro resulta ser esa plataforma donde pueda soltarse y demostrar si realmente tiene el futbol que alguna vez ilusionó a la estructura del Manchester City.